De esta manera, una madre se vuelve parte del trasfondo: indispensable, pero invisible. No porque carezca de importancia, sino porque su presencia se siente garantizada. Este patrón neurológico inconsciente puede hacer que quien da sin cesar se sienta profundamente infravalorado.
2. La distancia necesaria para convertirse en uno mismo
El crecimiento psicológico requiere separación. Para que un niño desarrolle su propia identidad, debe cuestionar, discrepar y crear distancia emocional con sus padres, un proceso conocido como individuación.
Lo que para un niño parece autodescubrimiento, a menudo lo siente como rechazo para su madre. Sin embargo, en muchos casos, el amor no ha disminuido; el niño simplemente intenta definir quién es. Cuando esta separación se enfrenta a la culpa o la resistencia, la distancia suele agrandarse aún más.
3. Dolor liberado donde la seguridad está garantizada

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
