7 señales de que el alma está pasando por un proceso de transición interior.
El ruido se vuelve abrumador. La quietud se vuelve nutritiva. Las conversaciones se profundizan o se reducen, mientras que el tiempo en la naturaleza se siente esencial. Esto no es soledad, sino silencio intencional. En el silencio, la conciencia interior se agudiza.
Los recuerdos afloran con claridad y propósito. Sienten una suave urgencia por resolver asuntos emocionales pendientes: perdonar, pedir perdón, decir verdades retenidas durante mucho tiempo. Tener razón ya no importa; la paz sí. Esta reflexión interior trae libertad.

Surge un anhelo sutil, a menudo expresado simplemente como "Quiero volver a casa". No es desesperación ni huida, sino reconocimiento. El cielo, el mar y los horizontes lejanos se sienten familiares. Mientras el cuerpo se vuelve pesado, el alma se siente lista para soltar peso.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.