Los golpes se volvieron frenéticos. De repente, cesaron. El silencio se hizo más denso.
Una larga pausa.
Un susurro tembloroso.
“Emily… ¿qué va a ser de nosotros ahora?”
La pregunta quedó suspendida en el aire como la punta de un cuchillo.
Y entonces…
su teléfono vibró.
Un mensaje de un número desconocido.
Solo cinco palabras:
“Tienes que hablar. Ahora”.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
