Lucía fue una esposa amorosa y devota de Daniel Herrera. Vivían juntos en una elegante casa en Querétaro, junto con su padre, Don Rafael Herrera, un anciano que había sufrido un derrame cerebral y quedó completamente paralizado.
Contenido promocionado
Antes de casarse, Daniel había sido muy claro con ella.
—Lucía… Te quiero más que a nada. Pero debes prometerme una cosa:
nunca entrar en la habitación de mi padre cuando no estoy en casa.
Nunca intentes bañarlo ni cambiarlo. Para eso está su enfermera privada.
A mi padre le duele que otros lo vean vulnerable.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
