"No tienes que decidir ahora", añadió con más suavidad. "Devuelve el artículo, piénsalo, consulta con tu marido. Solo ten en cuenta que es un artículo caro y puede tener un historial complicado. Te recomiendo que, si decides hacerlo, formalices todo oficialmente. A través de la tienda, con un contrato. Para que nadie pueda criticarte después.
"Es una historia complicada..." repitió, guardando la estatua en su bolso.
Sentía que esta "historia" no pertenecía a la estatua, sino a su familia. Y ahora tenía ante sí una oportunidad única en la vida.
Etapa 4. La venta, el secreto y una nueva vida
Esa noche, ella y Andrey se sentaron en la misma cocina de siempre. Solo que esta vez, entre ellos, no se trataba de una lista de gastos mensuales, sino de un papel con cifras que no habían podido aceptar durante mucho tiempo.
"Treinta y cinco mil euros..." repitió Andrey, como saboreando las palabras. "Nastya, entiendes que esto... toda nuestra vida por delante".
"O liberarnos de la que estamos viviendo ahora", respondió ella en voz baja.
Discutieron un buen rato. Sobre la conciencia, sobre su madre, sobre su hermano. Sobre cómo Anton, en esencia, les había dado esta oportunidad, aunque con una sonrisa maliciosa.
"No dio —Nos lo dio —dijo Andrey con terquedad—. Te dio un juguete para tu ego. Como si dijera: «Bueno, de todas formas no harás nada al respecto». Y si lo hacemos, es nuestra decisión.
—Pero nos prohibió vender... —Nastya seguía aferrada—. Puso una condición.
—Y recuerda cómo lo dijo —Andrey frunció el ceño—. «Será un recordatorio del dinero que nunca ganarás». ¿De verdad crees que estás obligado a cumplir esa «condición»?
Suspiró.
—Nastya, nos negamos con orgullo a aceptar su dinero para no escuchar sus burlas. Pero estamos hasta las orejas de deudas.
¿Está bien?
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
