Descubrí que mi esposo planeaba divorciarse, así que trasladé mi fortuna de $400 millones una semana después…

—Esto es más antiguo que cualquier culto registrado en esta zona… —susurró Catalina, prendiendo su linterna.

Adentrándose, vio inscripciones en un idioma desconocido, restos de ropas, y… marcas de uñas en las paredes.

Al fondo, encontró una cámara natural iluminada por la luz tenue que entraba desde una grieta. En el centro, un pozo. Y al borde de ese pozo, un espejo.

Catalina, extrañamente atraída, se asomó.

—¿Hola…? —susurró.

Y entonces, lo vio.

Un rostro idéntico al suyo… pero con ojos de reptil. Sonriente. Esperándola.

La linterna parpadeó. El aire se volvió espeso.

Y Catalina, sin decir una palabra, se dejó caer en el pozo.

Desde entonces, cada vez que una mujer desaparece cerca del bosque, los ancianos dicen lo mismo:

“No fue la serpiente. Fue ella. La que regresó. Y ahora… tiene hambre.”

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.