Sé consciente de tu diálogo interno: Cuando surja la frase "Ya no puedo más", cuestionándola. Pregúntate si es una realidad o un prejuicio aprendido.
Actúa, aunque sea pequeña: cada decisión que tomas fortalece tu confianza y debilita tu miedo.
Rodéate de influencias positivas: busca historias, personas y lugares donde la vejez sea sinónimo de experiencia, no de descarte.
Recuerda siempre esto: quienes te quieren de verdad respetarán tus límites. Quienes no los respetan no se preocupan, controlan.
Después de los 70, lo más valioso que debes proteger no es solo tu salud, sino también tu autonomía, tu voz y tu dignidad. Permitir que otros decidan por ti puede parecer cómodo al principio, pero termina por extinguir lentamente tu identidad. Tu vida sigue siendo tuya. Tu experiencia importa. Y tu derecho a decidir no caduca. Defenderse no es lo propioishness: es amor propio.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
