Después de un terrible accidente que me dejó discapacitada, mi esposo me obligó a pagarle para que me cuidara. Al final lloró.

Ella me cuidó con paciencia y amabilidad.

Y en algún punto del camino aprendí algo importante:

El amor verdadero no envía facturas.

Si alguien sólo se queda cuando es fácil, divertido o rentable...

Ellos nunca te amaron.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.