EL ÚLTIMO PROTOCOLO

Los niños respondían. No con palabras, sino con la luz en sus ojos, con sonrisas conscientes. Por primera vez, alguien veía a Mateo y Lucas como niños, no como un problema clínico.

Javier se crispó. Música fuera de horario. Caos. Risas altas. Inaceptable. Él anotaba cada desvío en una lista de quejas. Iba a despedirla. La lista crecía. Pero cuando llamó a la agencia, la respuesta lo golpeó. “Señor Javier, sus exigencias son… únicas. Verónica es la única que aceptó”.

Estaba atrapado.

La tensión explotó una noche, en medio de una reunión de emergencia. Javier la llamó. “¿Por qué puso música sin pedir autorización? No está en el protocolo.”

Verónica suspiró. Un sonido pesado que cruzó la línea de fibra óptica. “Porque la música les hace bien, señor Javier. Los niños sonríen.”

“Todo lo que no está en el protocolo va contra las reglas.”

Silencio. La pausa fue larga, cruel. “Con todo respeto, señor Javier,” dijo Verónica, su voz baja y firme como una cuerda de piano tensada, “usted está creando prisioneros o está criando hijos.”

La línea se cortó. Javier se quedó mirando el móvil, temblando. No era solo rabia. Era el miedo a que ella tuviera razón.

IV. EL PESO MUERTO
La presión externa se cerró sobre él. El Dr. Ramírez reapareció con una “solución definitiva”: cirugía. No para curar. Para inmovilizar. Evitar fracturas. “Van a estar más cómodos”.

Cómodos. La palabra más bonita para rendirse.

Su madre, Doña Carmen, lo llamó a diario. “Hijo, internarlos. Te estás destruyendo. La empresa se está cayendo.”

Y era verdad. Javier era un desastre. Ojeras. Manos temblorosas. Pérdida de contratos. Un hombre de acero que se derretía lentamente, atrapado en su aplicación de vigilancia. Era un martes. Las dos de la tarde. En la pantalla, Javier miraba. Verónica tarareaba.

Y entonces. Mateo, el más frágil, levantó la mano. No un espasmo. Intencional. Tomó un juguete de goma que Verónica había dejado cerca. El movimiento fue lento, tembloroso, pero la voluntad estaba ahí.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.