Intenté sonreír, pero mi cuerpo temblaba.
—¿Por seguridad de quién? —pregunté casi sin aire.
Daniel se volvió hacia mí con una expresión que nunca antes le había visto.
Una mezcla entre lástima… y algo más oscuro.
—Amor… —dijo acercándose—. Hay cosas que no entiendes todavía. Cosas que debiste saber antes de casarte conmigo.
Dio un paso más.
Yo retrocedí.
—Mi padre no debió intervenir —continuó en un tono suave, casi triste—. Aunque entiendo por qué lo hizo.
Mi respiración se volvió un hilo tembloroso.
—¿Por qué lo hizo? —pregunté con la voz quebrada.
Daniel sonrió.
Una sonrisa lenta.
Una sonrisa que jamás le había visto.
—Porque… quería darte una oportunidad.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
