Le respondo con sinceridad: "Porque cuando alguien te muestra quién es, creerle no es cruel. Es necesario".
La familia no es sangre.
Es comportamiento.
Es quién te abre la puerta cuando tienes frío. ¿Quién se queda callado para que puedas dormir?
¿Quién prefiere la protección al orgullo?
No me metí en la vida de mis padres.
Dejé de proteger sus mentiras.
Así que si estuvieras donde yo estaba, sabiendo que el silencio era más fácil, más seguro, más tranquilo, ¿qué habrías hecho?
¿Habrías cerrado la puerta... o la habrías abierto?
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