Instaló cámaras para captar...

en los dormitorios,

en los pasillos,

en los corredores,

sobre las camas de los niños,

sobre cada puerta.

Empezó a vivir, escudriñando las pantallas, porque las pantallas no mienten, carecen de falsedad humana. Y sin embargo... fue la pantalla la que un día destrozó su armadura.

Desarrollo

1. La Casa Donde los Corazones Se Congelaron

La casa de Grant era enorme. Veintisiete habitaciones, altos arcos, columnas, escaleras de piedra: una arquitectura digna de antiguas familias europeas. Pero en medio de este esplendor, reinaba una sensación de vacío. Cada sonido parecía extraño, cada movimiento aterrador.

La fuente del jardín estaba seca y oxidada.

El cuarto de juegos que Sarah había preparado para la llegada de los bebés se convirtió en un almacén para aparatos de ejercicio rotos y esperanzas abandonadas.

La cocina, un lugar donde el café olvidado se enfriaba.

Incluso las luces de la casa eran tenues, como si también estuvieran de luto.

Andrew ya no vivía; esperaba. Esperando otra traición. Esperando que otro cuidador resultara ser igual que los demás. Esperando que sus hijos dejaran de respirar.

Y justo cuando esperaba el desastre, la nueva cuidadora, Angela Bailey, entró en la casa.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.