La amante embarazada llegó con un ultimátum: una semana después ambos se quedaron sin nada.

Sofía miró la foto y se dio cuenta de que no sentía rabia hacia el niño, ni siquiera hacia su madre. Era simplemente otra vida, sin relación con la suya.

Y su propia vida gradualmente adquirió un nuevo significado. Se dedicó más tiempo a sí misma: volvió al yoga, visitó a sus padres en su dacha los fines de semana y comenzó a dibujar, algo con lo que había soñado en la universidad.

A veces, por las noches, de pie junto a la ventana de su oficina y contemplando la ciudad, recordaba el día en que su amante embarazada le dio un ultimátum.

En ese momento, le pareció que todo se había derrumbado.

Ahora lo entendía: fue en ese momento que comenzó su liberación.

La embarazada Victoria efectivamente había cumplido su ultimátum, pero no como lo había planeado. Una semana después de su visita, él y Artyom se quedaron sin trabajo, sin sus ingresos habituales y sin la mujer que habían dado por sentado como requisito previo para el éxito.

Pero Sofía permaneció. consigo misma, y ​​eso fue suficiente para construir una nueva vida.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.