La continuación de la historia

No respondí. Solo la miré.

Lukas apareció poco después, todavía medio dormido.

— Anna, menos mal que te has levantado temprano. ¡Tiene una pinta increíble!

— Qué aproveche — dije con calma.

Empezaron a comer. Yo bebía café y los observaba. Cada gesto, cada mirada fugaz. Lily disfrutando demasiado de sí misma. Lukas intentando no cruzar mi mirada.

Pasaron unos minutos y Lily se detuvo de repente. Dejó el tenedor.

— Me siento… un poco mareada — murmuró.

Lukas frunció el ceño.

— Yo también… como si tuviera calor… mucho calor…

Yo seguí inmóvil.

— Tal vez… deberíamos… — Lily intentó ponerse de pie, pero la silla se deslizó y cayó de rodillas al suelo.

Lukas se levantó con torpeza, perdió el equilibrio y tuvo que apoyarse en la pared. La mano le temblaba.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.