— ¿Y… cómo va con esa chica? —preguntó Emma sin cambiar el tono.
Olivia soltó un suspiro tan profundo que parecía que expulsaba de golpe todas sus cargas.
— Mal. Luca sigue sin trabajar. Dice que busca algo, pero yo no lo veo buscar nada. La chica… vive también en mi casa, pero no ayuda en nada. Más bien estorba.
