La “hija fea” fue enviada al jeque como burla… pero terminó CONQUISTANDO su corazón y cambiando su destino para siempre…

Entonces, prepárate porque mañana voy a pedirte algo importante. El corazón de Sara latió con fuerza, sabiendo exactamente qué vendría. La mañana del tercer día amaneció clara y dorada sobre Marraquech. El palacio hervía con tensión anticipada. El consejo se había reunido temprano. Jafsa y Yasmín estaban vestidas impecablemente, confiadas en que el sentido común prevalecería. Sara se preparó con manos temblorosas. Salma ayudándola con sonrisa misteriosa. “Hoy tu vida cambia, pequeña”, murmuró la empleada mientras arreglaba su cabello. “Lo he visto en los ojos del jeque.

Hoy todo cambia.” A las 10 de la mañana, el palacio se reunió en el gran salón. No solo el consejo, sino empleados, guardias, representantes del pueblo. Idris había ordenado que fuera público, que todos presenciaran lo que estaba a punto de suceder. Zara entró con piernas temblorosas encontrando su lugar. Yasmín la miró con desdén apenas oculto. Absa sonreía con confianza venenosa. Idris entró último, su presencia llenando el salón como siempre. Se paró frente al consejo, frente a su pueblo, frente a todos los que esperaban su decisión.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.