La “hija fea” fue enviada al jeque como burla… pero terminó CONQUISTANDO su corazón y cambiando su destino para siempre…

ayudada por Abdul, quien dejó su posición ceremonial para asistirla. Entonces llegó el momento. La música tradicional comenzó. Instrumentos de cuerda antiquísimos tocados por músicos que habían aprendido de sus abuelos que aprendieron de los suyos. Melodías que habían acompañado bodas vereveres durante 1000 años. Sara apareció en la entrada del pabellón. El murmullo de admiración fue instantáneo y audible. Caminó sola por el pasillo de arena y pétalos que había dejado los niños. Nadie la entregaría como propiedad cambiando de manos.

Era su propia elección, su decisión. Su camino elegido completamente libre. Cada paso era declaración de independencia, de valor propio, de amor elegido no impuesto. Idris la esperaba bajo el dosel bordado con hilos de oro y cuando sus ojos se encontraron a través de velo transparente, él lloró sinvergüenza. Lágrimas rodaban por sus mejillas sin intentar ocultarlas. Lágrimas de hombre que había encontrado lo que buscaba sin saber qué buscaba. Cuando ella llegó a su lado, él extendió la mano con reverencia.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.