MADRE DEL MILLONARIO grita “¡No me pegues más!” — El HIJO entra y su furia hiela a su PROMETIDA…

Se quedaría, soportaría y se convertiría en la mejor actriz que el mundo hubiera conocido. Más tarde, unos suaves golpes en la puerta la sacaron de su letargo. Era Lucia con una pequeña bandeja en las manos. Señora, le traje un té de manzanilla y unas galletas de las que le gustan. Las compré esta mañana en la tiendita de la esquina. Isabel la miró con los ojos hinchados por el llanto. Sobre la bandeja, junto al té, había un paquetito de galletas de animalitos.

Lucró y dejó la bandeja en la mesita. Su voz era un susurro cómplice. A veces en esta casa las paredes oyen y ven muchas cosas, señora, pero también hay corazones leales. Si necesita algo, lo que sea, desahogarse, un vaso de agua que alguien le crea, no dude en buscarme. No está tan sola como la quieren hacer sentir. Lucia le dio una pequeña y respetuosa reverencia y se fue cerrando la puerta con cuidado. Isabel miró las galletas, un pequeño faro de bondad en medio de una oscuridad abrumadora y por primera vez en muchas horas sintió que quizás, solo quizás habría una manera de sobrevivir.

La tarde se convirtió en un campo de batalla silencioso. Isabel, siguiendo el consejo no verbal de Lucia, decidió bajar a la sala. No iba a dejarse intimidar ni a permanecer encerrada como una prisionera. se sentó en uno de los sillones individuales, un poco alejada del sofá principal con un libro en el regazo que no podía leer. Su mera presencia era un acto de desafío. Valeria, que estaba planeando su tarde de compras por teléfono, la notó y su tono de voz se volvió más cortante.

Colgó la llamada y se dirigió a Isabel. Vaya, vaya, veo que por fin salió de su cueva”, dijo examinándola de arriba a abajo. “¿Ya se le pasó el berrinche de la mañana o necesita que le tiremos otro de sus tesoros a la basura para que entienda las reglas?” Isabel levantó la vista del libro, su mirada firme. “Esta también es la casa de mi hijo, Valeria. Tengo derecho a estar aquí.” La calma de Isabel enfureció a Valeria más que cualquier grito.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.