Levántate, ordenó. Rodrigo obedeció torpemente, poniéndose de pie con dificultad. Pablo también se levantó y caminó hacia la ventana dándole la espalda. Voy a contarte algo que muy poca gente sabe. Cuando yo era joven, más o menos de tu edad, también cometí errores estúpidos. Una vez insulté sin querer a un hombre poderoso en Medellín, alguien que podría haberme eliminado fácilmente. Pero ese hombre, en lugar de matarme, me dio una oportunidad.
me dijo que todos merecemos una segunda oportunidad para demostrar de qué estamos hechos realmente. Pablo se dio la vuelta para mirar directamente a Rodrigo. Voy a darte esa misma oportunidad, pero con condiciones muy claras. A partir de hoy trabajarás para mí, no como esclavo, sino como empleado. Recibirás un salario justo.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
