Víctor quiso decir: "Lo siento". Quiso decir: "No pude". Quiso decir: "Toda mi vida...". Pero su esposa ya estaba a su lado.
Lena Chernova se acercó, evaluó a Pajomova con la mirada y sonrió.
"Oh, mira quién ha vuelto". ¿Se lo pasó bien y luego volvió arrastrándose?
Lena Pajomova ni siquiera se inmutó.
"He vuelto a casa", dijo con calma. "Y quien no puede vivir sin ira vuelve arrastrándose".
Víctor vio por primera vez: su esposa tenía miedo. No miedo de Pajomova, miedo de la verdad sobre sí misma.
Etapa 9: El destino se venga no gritando, sino abriendo los ojos.
Ese mismo año, comenzaron los problemas de Lena Chernova. Primero, llamadas telefónicas extrañas, luego viajes "al barrio", luego lágrimas en la almohada. Víctor no preguntó. Hacía mucho tiempo que no vivía como su "familia"; simplemente existía cerca.
Una noche, ella dijo bruscamente:
"Necesito irme un par de días". No me molestes."
Y se fue. Una semana después, regresó con documentos y una expresión gélida:
"Estoy pidiendo el divorcio."
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
