—Es mi prima. Crecimos juntas.
—Eso no responde mi pregunta.
Pasé días debatiéndome. Mi madre me rogó que fuera, “por la familia”. Mi padre me dijo que hiciera lo que sintiera correcto. Sofía me envió mensajes de disculpa, pero nunca retractó su petición.
Fue mi sobrina de seis años quien me dio la idea.
—Tía Mari, ¿por qué no pintas tu pierna robot como hice yo con mi yeso? —me dijo, mostrándome su brazo lleno de flores dibujadas con marcador.
Miré mi prótesis de titanio y fibra de carbono. Funcional. Fría. Práctica.
Entonces llamé a mi amiga Lucía, artista plástica.
—Necesito que me ayudes con un proyecto —le dije—. Uno grande.
El día de la boda, llegué con un vestido corto color marfil que había mandado a hacer especialmente. Mamá casi se desmaya cuando me vio bajar del auto.
—María, ¿qué hiciste?
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
