Y por cómo dijo "Mamá", me di cuenta: ahora no me estaba salvando a mí, sino a su propio consuelo.
Etapa 3: "Solo lo adorné", y su verdadero papel quedó al descubierto. "Solo lo adorné", murmuró Andrey, extendiendo las manos. "Para que mamá no se preocupara".
"¿Adornarlo?" Asentí con la cabeza hacia los fragmentos. "¿A eso le llamas 'adornarlo' cuando tu madre destroza mis cosas y me echa del piso?" Tamara Petrovna frunció los labios:
"¡No sabía que eras tan... codiciosa! ¡Imagínate, aferrándote a los papeles! Una esposa debería respetar a su marido, no meterle..."
"¿Algo?" Abrí la carpeta. "Esto es derecho de propiedad. Ley. Realidad. Con lo que has vivido los últimos tres años, mientras yo te daba de comer y te escuchaba llamarme 'gorrón'".
Andrey intentó coger la carpeta.
"Masha, no montemos un escándalo".
Guardé los documentos.
"No, Andrey. La escena la creaste tú. Inventaste una trama donde tú eres el 'sostén de la familia' y yo soy el apéndice. E invitaste a tu madre a unirse."
Tamara Petrovna se volvió de repente hacia su hijo:
"¡¿Me has mentido?!" Su voz tembló, como la de un hombre al que le han quitado el apoyo. "¡Dijiste que era tuyo! ¡Que eras un hombre!"
Andrey se enfureció:
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
