Lo despidieron por reparar gratis el auto de una anciana. Días después descubrió quién era ella. Era un día caluroso en el taller y el ruido de las herramientas llenaba el aire. Luis, un joven mecánico con las manos curtidas y la ropa manchada de grasa, trabajaba sin descanso. No tenía mucho, pero sí un corazón enorme. Cuidaba de su madre enferma y cada peso que ganaba lo destinaba a sus medicamentos. Aquella mañana, una anciana llegó al taller con un viejo automóvil que apenas arrancaba.
Su paso era lento, pero su mirada dulce. “Buenos días, hijo”, dijo ella con una voz temblorosa. “Mi auto hace un ruido extraño y la verdad no tengo idea de qué pueda hacer.” Luis sonrió. “No se preocupe, señora. Déjeme echarle un vistazo. Seguro no es nada grave.” Mientras él revisaba el motor, ella se quedó observándolo. Había algo en su manera de trabajar, en su paciencia y respeto, que le recordaba a su propio hijo. Pronto comenzaron a conversar. Ella le contó que vivía sola en una casa pequeña a las afueras del pueblo.
Luis, con un nudo en la garganta, le confesó que también vivía con su madre, enferma y que cada día soñaba con poder darle una vida mejor. Usted me recuerda a mi mamá”, dijo él con una sonrisa sincera. “Por eso, cuando veo a alguien de su edad, siento la necesidad de ayudar.” Los ojos de la anciana brillaron. No dijo nada, pero dentro de ella creció un afecto inesperado. Aquel joven humilde tenía más nobleza que muchos hombres ricos que había conocido.
Quiso probar su corazón. Cuando el auto estuvo listo, fingió buscar su bolso con nerviosismo. “Ay, hijo, qué pena. Creo que olvidé mi cartera”, murmuró avergonzada. Luis se quedó en silencio unos segundos, miró el vehículo, luego a la anciana. “No se preocupe, señora. Está bien, no me debe nada. Solo prometa conducir con cuidado. Pero, hijo, tu jefe”, susurró ella. No pasa nada”, interrumpió él con una sonrisa triste. “Hay cosas más importantes que el dinero.” Detrás de ellos, la voz del jefe rompió el momento como un trueno.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
