Seis semanas después de que mi esposo nos abandonara a mí y a nuestro bebé recién nacido en medio de una tormenta de nieve, entré a su boda sosteniendo en mis manos la única cosa que él nunca pensó que tendría.

Si estás leyendo esto y has experimentado la traición, no para alimentar la curiosidad morbosa, sino porque buscas fuerza, quiero decirte algo: examina la situación, hazte preguntas, no te menosprecies. No eres "dramático" por exigir respeto. No eres débil por pedir ayuda.

Ese día entré a una boda con los papeles en la mano, pero salí con algo más valioso: la certeza de que puedo proteger mi vida y la de mi hijo.

Ahora les pregunto a ustedes, que han leído hasta aquí:

¿Creen que hice lo correcto al enfrentarlo todo públicamente?

¿Qué habrían hecho ustedes en mi lugar?

Si esta historia les conmovió, compártanla, comenten su opinión y díganme si alguna vez han tenido que levantarse cuando alguien apostó que no lo harían.

Porque a veces, decir la verdad también es una forma de empezar de nuevo.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.