Sofía sintió una mezcla de conmoción, confusión y, sorprendentemente, compasión.
—¿Por qué no nos ayudaste sin pedir nada a cambio? —preguntó bruscamente.
Él bajó la cabeza.
Porque sabía que tu padre jamás aceptaría dinero mío si no había un vínculo formal entre nosotros. Y porque... pensé que si te daba una vida segura, podría compensar mis errores del pasado.
Sofía necesitaba sentarse. Esto era demasiado.
Y añadió:
Pero no quiero que este matrimonio sea una carga. Si, después de escucharme, deseas anularlo, lo haremos.
Juro que seguiré ayudando a tu familia. No mentí cuando prometí respetarte. La sinceridad en su voz era palpable.
Sofía respiró hondo. Todo lo que había imaginado de él —el egoísmo, la frialdad, el poder— se había transformado en una confesión inesperadamente humana.
Pero aunque ahora comprendía su motivación, la realidad seguía siendo compleja. Había un matrimonio, una familia que dependía de ella y un hombre marcado por un pasado compartido que ella desconocía.
"Necesito tiempo", dijo finalmente.
Esteban asintió, sin pedir nada más.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
