Mateo sintió un nudo en la garganta. ¿Lo llamaste fondo Mendoza? Por mi papá. Santiago asintió. Él creía que la educación era la única manera real de romper ciclos de pobreza. Así que diseñamos un programa que no solo da becas, sino que conecta a estudiantes con mentores profesionales, ofrece capacitación técnica y ayuda a padres a navegar el sistema universitario. Pasó las páginas mostrando proyecciones financieras, cronogramas de implementación y testimonios de empleados que querían participar como mentores voluntarios. Era un trabajo de nivel profesional que habría impresionado a cualquier consultor corporativo.
“¿Tú hiciste todo esto?”, Rodrigo preguntó con asombro genuino. “No solo yo, Miguel contribuyó con la estructura administrativa. Rosa ayudó con el presupuesto porque resulta que además de ser chef contadora certificada.” Daniela tradujo todo a cuatro idiomas para incluir familias inmigrantes. Mateo sintió lágrimas formándose en sus ojos mientras pasaba las páginas. Este niño de 11 años había creado en una semana algo más significativo que cualquier iniciativa que su departamento de responsabilidad social había producido en años. Santiago Mateo dijo su voz quebrándose.
Esto es extraordinario, pero necesita su apoyo público. Santiago respondió. Por eso creo que la conferencia de prensa es buena idea, no solo para disculparse, sino para anunciar esto, para mostrar que el cambio es real. Me van a destruir, Mateo murmuró. Los periodistas, las redes sociales, mis competidores, todos van a aprovechar esto para hundirme. Probablemente, Santiago concordó con honestidad brutal. Pero mi papá también decía que la verdadera fuerza no está en nunca caer, sino en levantarse cada vez que caes y en levantarte mejor de lo que eras antes.
En ese momento, la puerta de la oficina se abrió súbitamente. Era Leonardo Márquez y su expresión era de furia absoluta. “Así que es cierto”, rugió. “Vas a hacer una conferencia de prensa con esta gente? ¿Vas a humillarte públicamente? Leonardo, sal de mi oficina.” Mateo dijo firmemente, “No hasta que recuperes la cordura.” Leonardo se acercó amenazadoramente. Mateo, somos amigos desde hace 20 años. Te estoy salvando de ti mismo. Esta mujer y su hijo te están manipulando. Te están usando para suficiente.
La voz de Santiago cortó el aire como un trueno. Todos se volvieron hacia el niño, sorprendidos por la fuerza en su voz. Usted grabó nuestra humillación para entretenimiento. Santiago caminó directamente hacia Leonardo sin miedo alguno. Luego ayudó a filtrar ese video para destruir al señor Sandoval porque no le gustó que tratara a mi mamá como persona. Yo no filtré nada. Leonardo protestó, pero su voz carecía de convicción. Tal vez no directamente, pero le dio el video a Fernando sabiendo exactamente qué haría con él.
Santiago lo miró con ojos que parecían ver directamente a su alma. ¿Sabe qué lo hace diferente del señor Sandoval? ¿Qué? Leonardo preguntó con desdén. El señor Sandoval fue cruel por arrogancia, pero al menos tuvo el coraje de enfrentar sus errores y cambiar. Usted es cruel por cobardía. Esconde su crueldad detrás de proteger a un amigo cuando realmente solo está protegiendo su propio ego. El silencio que siguió era tan denso que dolía. Leonardo miraba al niño con una mezcla de furia y algo que parecía vergüenza.
Continúa en la página siguiente:
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
