“Ustedes.”
Aisha parpadeó.
Las palabras dolieron más que la patada.
Un par de pasajeros se giraron. La sonrisa de Megan se desvaneció.
“Señora”, dijo la azafata con cuidado, “el comportamiento de su hijo está molestando al pasajero de delante…”
Linda echó la cabeza hacia atrás y se burló a carcajadas.
“Ay, POR FAVOR. El problema no es él. Es esa monita negra quejándose porque quiere atención.”
La cabina se congeló.
Se podía sentir cómo el oxígeno abandonaba la habitación.
Alguien jadeó.
Un tenedor cayó de una bandeja.
Las manos de Aisha temblaban en su regazo.
Megan se puso de pie al instante; su calma se transformó en acero.
Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.
