Una compañera de clase me humilló en la oficina y luego 5 minutos después vino a mí para una entrevista.

Tragó saliva.

“No sabía que esta era tu oficina”, soltó.

“Entiendo”, asentí. “Normalmente la gente lee los carteles primero. O al menos le pregunta a la secretaria”.

Victoria intentó sonreír, pero las comisuras de sus labios no le obedecieron.

“Bueno… pasa”.

“Pasa”, asentí. “Vayamos al grano”.

Etapa 2. Un currículum con dedos temblorosos: Cuando las revistas de moda dejan de funcionar
Me entregó el currículum con dedos ligeramente temblorosos. Las páginas estaban llenas de palabras de moda: "marca personal", "comunicaciones VIP", "gestión de equipos", "liderazgo".

Las hojeé con calma.

"Victoria Semenova... experiencia: consultora boutique, luego gerente de relaciones públicas en una agencia, luego..." Levanté la vista. "Consultorio privado". ¿Qué significa eso?

"Trabajé por mi cuenta", respondió rápidamente. "Gestioné clientes. Promocioné proyectos. Sé negociar. Sé vender".

"De acuerdo", cerré la carpeta. "Tenemos una vacante para un gerente de servicio al cliente. No se trata de 'fotos'. Se trata de números, contratos, plazos, responsabilidad y... reputación".

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