Una niña de ocho años duerme sola, pero cada mañana se queja de que su cama le parece "demasiado pequeña". Cuando su madre revisa la cámara de seguridad a las dos de la madrugada, rompe a llorar en silencio...

Tu cama mide dos metros de ancho y duermes sola, ¿cómo puede ser que esté tan apretada? ¿O se te olvidó ordenar y tus peluches y libros ocuparon todo el espacio?

Emily negó con la cabeza.

—No, mamá. Lo dejé limpio.

Le acaricié el cabello, pensando que era solo una queja infantil.

Pero estaba equivocado.

Las palabras repetidas que me inquietaron
Dos días después.

Luego tres.

Luego una semana entera.

Todas las mañanas Emily decía algo similar:

“Mamá, no dormí bien”.
“Mi cama se sentía demasiado pequeña”.
“Sentí como si me empujaran hacia un lado”.

Una mañana me hizo una pregunta que me heló la sangre:

“Mamá… ¿entraste en mi habitación anoche?”

Me agaché y la miré a los ojos.

—No. ¿Por qué?

Emily dudó.

“Porque… sentí como si alguien estuviera acostado a mi lado”.

Forcé una risa y mantuve la voz tranquila.

Debiste estar soñando. Mamá durmió con papá toda la noche.

Pero a partir de ese momento dejé de dormir tranquilo.

Para ver las instrucciones de cocción completas, ve a la página siguiente o haz clic en el botón Abrir (>) y no olvides COMPARTIRLO con tus amigos en Facebook.