Con voz cargada de ironía, se inclinó hacia adelante y preguntó, “Muy bien, señorita Torres, si tanto insiste en defenderse con esa fábula de políglota, muéstrenos lo que sabe. ” Pero le advierto, no piense que puede engañar a este tribunal con un par de frases memorizadas de internet. Si realmente domina nueve idiomas, debería ser capaz de sostener al menos unas palabras en cada uno. El fiscal Ramírez aplaudió sarcásticamente, como si ya estuviera celebrando la derrota de Mariana, convencido de que aquella niña humilde se hundiría en ridículo frente a todos.
Mariana dio un paso adelante, las cadenas de sus esposas tintineando en el silencio de la sala. Respiró hondo y con voz clara dijo en inglés perfecto, “My name is Mariana Torres. El murmullo del público fue inmediato. Algunos incluso dejaron escapar exclamaciones de sorpresa. Luego, sin pausa, cambió al francés con una entonación impecable. Yesesuis acuse a Thor meen a caser. Después, en portugués fluido, continuó. A verdad precisa de medo, porque siempre en contra o camiño da luz. La sala quedó boque abierta.
El juez trató de mantener la compostura, pero la seguridad en la voz de la muchacha era imposible de ignorar. Sin embargo, Mariana no se detuvo ahí. En árabe pronunció con precisión musical al jaquikalatamut abadan. En mandarín básico articuló con naturalidad y jeneng bui siku. El impacto fue fulminante. En apenas unos segundos había demostrado no solo frases aisladas, sino un dominio sorprendente de múltiples lenguas. La audiencia enmudeció, el fiscal tragó saliva con nerviosismo y el juez, que segundos antes reía, se quedó rígido, como si hubiera recibido un golpe invisible en el pecho.
Por primera vez en todo el proceso, Mariana tenía el control absoluto de la sala. El juez fuentes intentó recuperar la compostura golpeando de nuevo el mazo con fuerza. Orden en la sala! Gritó, aunque su voz ya no tenía la misma seguridad de antes. El público lo observaba con una mezcla de sorpresa y expectación, pues todos habían presenciado algo que jamás imaginaron. una joven acusada, esposada, dejando sin palabras a un tribunal entero. El fiscal Ramírez, rojo de furia, se levantó de su asiento y señaló a Mariana con el dedo tembloroso.
Esto es un truco barato. Seguro aprendió esas frases en videos de internet, nada más. No podemos dejarnos engañar por un espectáculo. Mariana lo miró con serenidad y replicó en alemán conversacional. Manchmalist y Barha Schverzu accepten. Luego en italiano básico añadió, “Laustizia non puo nacer a la menoña. Cada palabra era como una daga atravesando las dudas de quienes querían desacreditarla. El murmullo de la sala volvió a crecer. Algunos periodistas presentes ya anotaban frenéticamente, conscientes de que lo que estaban presenciando se convertiría en noticia nacional.
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