REFLEJOS:
Los pacientes con problemas de salud preexistentes, como enfermedades cardíacas, diabetes, enfermedades renales, enfermedades cerebrovasculares, epilepsia y trastornos de inmunodeficiencia, pueden recibir la vacuna contra la Covid-19, pero deben asegurarse de que sus afecciones estén controladas antes de hacerlo.
Los pacientes con ciertos tipos de afecciones médicas preexistentes deben consultar con su médico habitual o con el médico responsable de su tratamiento antes de recibir la vacuna contra la COVID-19.
Los pacientes que toman medicamentos de forma regular o fármacos destinados a controlar afecciones médicas subyacentes deben consultar a un médico y seguir sus consejos con respecto a la administración de la vacuna, incluyendo lo relativo a la longitud de la aguja y las recomendaciones posteriores a la vacunación.
La Organización Mundial de la Salud ha confirmado que recibir la vacuna contra la COVID-19 proporciona una inmunidad efectiva contra la enfermedad, pero que las personas deben seguir usando mascarillas, lavándose las manos con frecuencia, manteniendo el distanciamiento social y evitando las aglomeraciones. Esto se debe a que, a pesar de la vacunación, aún existe la posibilidad de contraer la COVID-19 a través de las gotitas que expulsan las personas infectadas al toser o estornudar, así como por contacto con su esputo, saliva y flema, entre otros.
Los pacientes con problemas de salud preexistentes o aquellos que requieren medicación regular deben seguir los siguientes consejos básicos:
Pacientes con afecciones médicas preexistentes y la vacuna contra la COVID-19
Condición
