Según la TAD, la autonomía es el impulso de controlar el propio comportamiento y los objetivos. Las mujeres con un alto sentido de autonomía no dependen de nadie para sentir que les va bien.
No necesitan un grupo de amigos para validar sus decisiones y su autoestima. Al tener confianza en sí mismas, sienten menos necesidad de buscar validación en las redes sociales. En otras palabras, esta comodidad al estar solas indica una alta inteligencia emocional. Sin embargo, la desventaja es que no llaman a alguien simplemente porque están aburridas.
5. El corazón hipervigilante
Seamos sinceras: existe la fortaleza de un círculo pequeño, y no solo un paraíso. Hay una razón por la que muchas mujeres que evitan los círculos amplios han experimentado traumas relacionales.
Neurológicamente hablando, cuando alguien de confianza te traiciona emocionalmente, tu amígdala —una parte del cerebro responsable de las reacciones emocionales— se vuelve sensible a los estímulos sociales. Tus ojos captan pequeñas señales que otros pasan por alto, como un gesto de desaprobación o una inconsistencia en sus acciones. Te alejas de estas personas para protegerte. Y aunque sea efectivo, es la única cualidad que debes examinar en ti mismo: ¿tienes un círculo pequeño porque encontraste a "tu gente" o porque has construido un muro?
La calidad es la única medida.
Muchas veces hemos escuchado el término "epidemia de soledad" en diversas conversaciones, seguido inmediatamente de un apresurado llamado a la acción para que todos volvamos a socializar. Pero hay un factor muy importante que este discurso popular ignora por completo. El profesor John Cacioppo fue un neurocientífico y un experto de renombre mundial en soledad que trabajó en la Universidad de Chicago y dedicó su vida a demostrar que el concepto de soledad va mucho más allá de simplemente sentirse solo. Lo que descubrió fue que no importa cuántas personas conozcas; lo que realmente importa es la sensación de seguridad y conexión con otras personas.
Los estudios de Cacioppo destacaron la idea de que la soledad funciona de manera similar a un sistema de alarma biológico, al igual que el hambre o la sed. Aunque estés rodeada de veinte personas a las que llamas amigas y sientas la necesidad de esconderte tras formalidades sociales, tu cerebro seguirá activando la alarma de soledad. Esto se debe a que te sientes emocionalmente aislada. Sin embargo, por otro lado, puede que solo tengas una amiga con la que hables cada semana, que lo sepa todo sobre ti —tu pasado, tus preocupaciones e incluso tus opiniones más sinceras— y te sientas completamente segura.
Conclusión
Si eres mujer y tienes un círculo social muy reducido, el primer paso sería aceptar la realidad y comprender que no tienes que esperar a que el mundo te permita ser quien quieres ser. Nuestra sociedad se basa en principios que asumen la extroversión y la sociabilidad como condiciones básicas para el éxito, mientras que a quienes no poseen estas cualidades se les tacha de antisociales o difíciles. Sin embargo, ser consciente de la propia personalidad puede ser una decisión muy valiente.
Tener un círculo social limitado no significa llevar una vida limitada ni ser socialmente inepta. Por el contrario, tener un círculo social reducido suele ser un indicador de que vives con un gran propósito. Significa que tus expectativas son altas, no por elitismo, sino porque valoras tu paz interior. Has comprendido que tu tiempo es tu mayor tesoro y que no deseas desperdiciarlo en relaciones que te agoten en lugar de recargarte.
Tienes un círculo social reducido porque no puede ser de otra manera. En un mundo cada vez más ruidoso, superficial y frívolo, muy pocas personas tienen la capacidad de sumergirse en las profundidades en las que te encuentras. Si has logrado encontrar aunque sea a una o dos personas que puedan acompañarte en esas profundidades, no eres socialmente inadaptado; simplemente tienes un don para las relaciones sociales.
