irujanos admiten.
Qué es: Cuando la bilis gotea constantemente en el colon en lugar de liberarse en cantidades controladas, puede irritar la mucosa del intestino grueso. ¿El resultado? Diarrea acuosa y urgente que aparece después de las comidas, especialmente después de las comidas ricas en grasas.
La malabsorción de ácidos biliares (MAB) se produce cuando el colon no puede reabsorber el exceso de bilis. En su lugar, actúa como un laxante. Es posible que sientas la necesidad urgente de ir al baño entre 30 y 90 minutos después de comer.
Por qué es importante: La malformación adenomatoide quística (MAQ) se diagnostica con frecuencia erróneamente como síndrome del intestino irritable (SII-D). Los pacientes pasan años probando dietas de eliminación, probióticos y suplementos de fibra cuando el verdadero problema es la sobrecarga de bilis. La buena noticia es que la MAQ se puede tratar con medicamentos llamados secuestradores de ácidos biliares (como la colestiramina). La mala noticia es que muchos médicos no consideran realizar pruebas para detectarla.
En serio: si te han extirpado la vesícula biliar y ahora tienes diarrea crónica, no estás loco. No es algo que te hayas imaginado. Y no es algo con lo que tengas que resignarte a vivir.
3. Enfermedad del hígado graso no alcohólico (EHGNA)
Esto sorprende a la gente. ¿Cómo puede afectar al hígado la pérdida de la vesícula biliar?
Qué es: Sin vesícula biliar, el goteo continuo de bilis puede alterar la forma en que el hígado procesa las grasas y el colesterol. Algunas investigaciones sugieren que las personas que se someten a una colecistectomía tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedad del hígado graso no alcohólico en comparación con quienes conservan la vesícula biliar.
La ciencia: Un estudio de 2015 publicado en el Journal of Gastroenterology halló que la extirpación de la vesícula biliar se asociaba con un riesgo significativamente mayor de hígado graso no alcohólico (HGNA). Otras investigaciones han confirmado esta relación, aunque los científicos aún están tratando de dilucidar la razón exacta.
Una teoría plantea que la alteración en la circulación de los ácidos biliares afecta la sensibilidad a la insulina y el metabolismo de las grasas. Otra teoría sugiere que, sin la función reguladora de la vesícula biliar, el hígado se ve sometido a diferentes tipos de estrés.
Esto significa para ti: la EHGNA no es un problema menor. Puede progresar a inflamación (esteatohepatitis no alcohólica o EHNA), luego a fibrosis, cirrosis e incluso cáncer de hígado. A menudo es asintomática durante años. Es posible que no sepas que la tienes hasta que un análisis de sangre rutinario muestre niveles elevados de enzimas hepáticas.
Si le han extirpado la vesícula biliar, el control regular de la salud del hígado se vuelve más importante, no menos.
Otros posibles efectos a largo plazo
Aunque no son tan comunes como los tres anteriores, vale la pena conocerlos.
Sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO): Sin la acción de limpieza regular de la bilis concentrada, las bacterias pueden acumularse en el intestino delgado, lo que provoca hinchazón, gases y malabsorción.
Mayor riesgo de cáncer de colon: Algunos estudios sugieren un riesgo ligeramente mayor de cáncer de colon derecho en personas a las que se les ha extirpado la vesícula biliar, posiblemente debido a la exposición continua a los ácidos biliares.
Deficiencia de vitaminas: La bilis es necesaria para absorber las vitaminas liposolubles (A, D, E, K). Debido al flujo biliar continuo en lugar de concentrado, algunas personas pueden desarrollar deficiencias con el tiempo.
¿Es necesaria la extirpación de la vesícula biliar en algún caso?
Sí. Absolutamente. Permítanme ser claro.
Situaciones de emergencia que requieren cirugía:
Obstrucción del conducto biliar (que causa ictericia y pancreatitis)
Colecistitis aguda (inflamación de la vesícula biliar, a menudo con infección)
Gangrena o perforación de la vesícula biliar
Situaciones muy recomendables:
Ataques frecuentes y severos de cálculos biliares que interfieren con la calidad de vida.
Cálculos biliares en personas con diabetes (mayor riesgo de complicaciones)
Pólipos de la vesícula biliar de más de 1 cm (mayor riesgo de cáncer)
Quizás no sea necesario (intente primero una gestión conservadora):
Cálculos biliares pequeños y silenciosos (sin síntomas)
Ataques ocasionales y leves que responden a cambios en la dieta.
Lodo biliar sin cálculos
