### Scones de Naranja y Semillas de Amapola
Estos scones de naranja y semillas de amapola son una alternativa deliciosa y ligeramente más saludable a los scones tradicionales. El sabor fresco de la naranja se combina a la perfección con el suave sabor a nuez de las semillas de amapola, creando un bollo ideal tanto para el desayuno como para acompañar el café de la tarde. Elaborados con una mezcla de harina integral y harina de avena, los scones tienen una buena textura y un mayor contenido en fibra, mientras que la miel y los edulcorantes les aportan un dulzor agradable sin que resulten empalagosos. La receta es fácil de seguir y solo requiere unos pocos ingredientes que muchos ya tienen en casa.
**Rinde:** aprox. 8 scones
### Ingredientes
* 2,5 dl de harina integral
* 1,5 dl de harina de avena
* 2 huevos pequeños o 1 huevo grande
* 2 cucharadas de edulcorante (a elección)
* 1 cucharada de miel
* Zumo de ½ naranja
* Ralladura fina de ½ naranja
* 1 cucharada de semillas de amapola
### Instrucciones
Precaliente el horno a **180 °C** (con calor arriba y abajo). Cubra una bandeja de horno con papel de hornear para que los scones no se peguen durante la cocción. Esto también facilita la limpieza posterior.
Casque los huevos en una fuente grande para horno y bátalos ligeramente. Añada la miel y el edulcorante y remueva bien hasta que los ingredientes estén bien integrados. La miel no solo aporta dulzor, sino que también le da a los scones una textura más suave y un ligero color dorado durante la cocción.
Ralle la cáscara de media naranja con un rallador fino y exprima el zumo. Añade la ralladura y el zumo de naranja a la mezcla de huevo. La ralladura de naranja tiene un aroma intenso y le da a la masa un sabor cítrico fresco y natural que realza toda la receta.
Luego, añade la harina integral y la harina de avena poco a poco. Mezcla suavemente hasta obtener una masa homogénea. Finalmente, incorpora las semillas de amapola de manera uniforme. Evita amasar la masa más de lo necesario, ya que los scones quedan mejor cuando se manipulan con cuidado.
Coloca la masa sobre una bandeja de horno ligeramente enharinada y extiéndela con cuidado hasta que tenga un grosor de unos 2-3 centímetros. Usa un cortador de galletas redondo, un vaso o un cuchillo para dar forma a los scones. Puedes hacer scones redondos clásicos o cortar la masa en triángulos si prefieres un aspecto más rústico.
Coloca los scones en una bandeja de horno forrada con papel de hornear, dejando un poco de espacio entre ellos. Hornea en la parte central del horno durante unos **15 minutos**, o hasta que estén dorados y bien cocidos. Los tiempos de horneado pueden variar ligeramente según el horno, así que vigílalos hacia el final. Retira los bollos del horno y déjalos enfriar unos minutos sobre una rejilla antes de servirlos. Están más ricos cuando aún están ligeramente tibios. Sírvelos con mantequilla, queso crema, mermelada de naranja o un poco de miel. También combinan muy bien con una taza de té o café y se pueden congelar. Si los sirves después de congelarlos, puedes calentarlos en el horno unos minutos para que recuperen su sabor a recién horneado y su corteza crujiente. El resultado son unos bollos húmedos, aromáticos y sustanciosos, perfectos tanto para el día a día como para el fin de semana.
